El asomo

Saturday, December 23, 2006

Unp Oko más

Aunque ahora mueva la colita cuando estoy contentota y me ganan algunas gotitas emocionadas de pipi, no quiere decir que solamente me asomaré para hablar de Oko. Sólo que hay algo que no puede pasar por alto en las historias caninas.
Mi chicoché y yo nos paramos, con seriedad e inclinación, cerca del perro, ponemos nuestras manos en la espalda y con una voz amielada, casi chillona, decimos:
Pipí Oko, pipí oko, pipíoko.
El tremendo Oko no hace esperar a las peticiones y se lanza a orinar como los grandes. (Casi en automatique)
Me despido, no sin antes dar dos puntos:
1. Les pido de la manera menos y más atenta que no le repitan el conjuro, ya que podría sufrir una deshidratación a causa de tantos chascarrillos.
2. Mi Chicoché está a punto de patentar un platillo que se llamará Pipioko.